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03/12/2022 - 09:03 General

Abilio lleva 13 años en el área de Discapacidad Intelectual del Centro San Juan de Dios (CSJD) de Ciempozuelos. Más de una década en la que ha cambiado muchísimo gracias al gran trabajo que realizan los profesionales del Centro. Hace poco más de tres años consiguió trabajo en el Centro Especial de Empleo San Juan de Dios, en el servicio de lavandería hospitalaria, algo que ha mejorado enormemente su autoestima. “El trabajo me ha enseñado a conocerme, a enfrentarme a mis fallos y a superarlos”, asegura este usuario del área de Discapacidad Intelectual del CSJD.

Su compañero Iván es de los usuarios de la misma área que menos tiempo llevan en el centro, pero su evolución ha sido tan buena que en este año y medio también ha conseguido trabajo en el Centro Especial de Empleo “San Juan de Dios”, donde ya lleva casi cinco meses. “Aunque al principio fue más duro, ahora mismo estoy encantado en el Centro San Juan de Dios porque me han dado las herramientas y la confianza necesarias para poder desarrollar mis diferentes habilidades”.

“Desde que estoy trabajando me siento más tranquilo y también me da mucha seguridad tener una estabilidad económica”, explica este usuario.

Me ha ayudado como persona porque soy muy vergonzoso. Ahora me estoy abriendo. En esto se muestra de acuerdo Abilio a quien el trabajo le ha ayudado a aumentar su autoestima. “Yo siempre tengo falta de confianza en mí mismo, pero tengo mucha fuerza de voluntad y me esfuerzo mucho por conseguir las cosas. En el CEE me han ayudado a confiar más en mí y me siento mucho mejor conmigo mismo, veo que soy capaz de hacer muchas cosas y de hacerlas muy bien”.

Apoyos en la búsqueda de un proyecto de vida

Marisa Oliver, trabajadora social del Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos, nos explica que desde el equipo terapéutico de la Unidad 05 Nuestra Sra. De la Paz (Unidad de discapacidad intelectual ligera o inteligencia límite con graves trastornos de conducta y/o patología psíquica asociada) del CSJD uno de los objetivos que se trabajan dentro del proceso terapéutico individual de la persona es promover la inserción laboral de las personas con discapacidad que residen en ella. “Desde el servicio de trabajo social le prestamos los apoyos necesarios para la búsqueda de formación específica en orientación laboral, así como talleres pre laborales donde las personas con discapacidad se forman en una actividad laboral determinada, así como en la gestión y tramitación de documentación necesaria para la contratación de estos además de establecer una coordinación y seguimiento con las distintas empresas para facilitarles los apoyos necesarios ante las dificultades que vayan surgiendo durante su periodo de adaptación y su permanencia en la misma”, explica Oliver.

“Dentro del proceso de intervención social, la figura del trabajador social también es la promover la integración de las personas con discapacidad en el entorno comunitario mediante la búsqueda de recursos destinados al ocio y tiempo libre” añade la profesional del CSJD.

Marisa Oliver hace mención a los beneficios que aporta el empleo a las personas con discapacidad. “Hemos observado que el establecimiento de rutinas ya sean formativas, laborales… mejora su conducta y estabilidad emocional, aumenta su autoestima, se sienten reconocidos e integrados dentro de un grupo social, mejora su interacción social…”.

Para finalizar, afirma que “como profesionales que trabajamos con personas con discapacidad debemos hacer hincapié en la inclusión laboral de las personas con discapacidad eliminando los estigmas y barreras que hay hacia este colectivo”.

Con motivo del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, Iván es firme: “todos somos iguales y todos tenemos capacidades diferentes para hacer muchos tipos de trabajo, pero es necesario que confíen en nosotros y nos den la oportunidad de demostrarlo”.